Te pienso como una dulce reina. Te deseo y te anhelo. Daría mi vida por ti, amor.. y palabra sólo tengo una. Me apasiono y me desvelo. No puedo dormir, de puro celo. Te siento como una flor viva: del sol tomas la luz, de la luna tus aromas. Y te persigo entre las dunas... ¡y me muero!
Te recito mi verso empobrecido, siempre al borde del camino, siempre inquieto y desvalido. Las palabras no son nada, sólo un modelo hueco. Tu mirada es el todo, que me llena y me atormenta, en noches de luna llena. Tu belleza es mi perdición, que me transporta y alimenta. Y tu inteligencia mi sentir, que me eleva y ennoblece.
Dulce querencia en horas muertas, silentes y quietas. Amor dado, y recibido, y bienhallado. Querida mía, sólo para ti, presencia viva... tengo palabras. De amor penetradas. De amor partidas. Mi corazón robado, ceñido, es tuyo. Nada es mío. Me doy y me derramo entero, y duermo, como un tierno niño, en las entrañas de tus sueños.
Publicado también en Grupo Búho (dedicado a Gominola)
Desde el corazón
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1 comentarios:
No te enfades amor,
por que tarde he llegado,
me enredaron pasiones
que curan con los años.
Te esperaré sentada
en un anden de nubes...
Mi tren está llegando
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