Tras la gran inundación desbocada
ahí la encuentro, febril y agitada,
plena, generosa, culta y refinada.
Busca en las palabras aromas de pasión,
juegos y arcanos desmedidos, sin ton ni son.
Penetra en mi vida como un arpón,
rasgándola para mil secretos arrancar,
sin importarle la muerte ni el dolor.
Dama tan próxima y lejana,
la que requerir mi verso demanda.
Pues bien, aquí te lo ofrezco,
desnudo y terso, loco de aflicción.
Volar quisiera para amarte sin demora
mas... ¡hay tanto que hablar aún!
Me susurras que no me conoces,
como si conocerme supusiera un gran alivio.
Pero me entrego todo, ¿me oyes?
te doy mi alma, y mis palabras vanas,
y mi verbo insulso, y mis raíces secas...
por una sola lágrima de tu sentir,
mi bella dama encarnada
en una gota divina de lluvia fina.
Derrotada mi arrogancia, tuyo soy,
sin tu presencia y tu fluir nada soy.
¡Búscame, encuéntrame, ámame!
Dedicado a LilyJalile, de Grupo Buho
A ella
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1 comentarios:
"rasgándola para mil secretos arrancar" es un verso feísimo.
Y por cierto, qué pena que ya los autores no procuren que sus poemas tengan "ritmo". Eso es lo difícil de la poesía, el ritmo interno de los versos.
suerte con esa chica, hermano, porque como tenga que decidirse por usted o no en este poema, lo lleva usted crudo!!
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