Vienes a mí como una gacela asustada, en las noches silenciosas y tenues, como una variación gozosa de la sutil luna, y me dices palabras de amor tan sinceras que todo mi cuerpo tiembla, y se agita, y se estremece en la oscura noche, dejando en el aire denso un pálpito de destino incierto.
Entonces, sólo entonces... ebrio de amor me siento, sin más orden ni sino que tu dulce palabra susurrada, que lentamente provoca en mí la más completa abrasión, ¡me quemo en tu seno!
Ceniza ya soy, pero también el ave que resurgirá en pleno vuelo, con ardor y fuego, con pasión incontenida, sólo para poder expresar la luz de tu esencia, de tu presencia y existencia vivas, como un arco iris tras el infinito cielo.
(Publicado también en Grupo Buho)
Ceniza y fuego
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1 comentarios:
Hola Serpico! Espero que estés bien... Para que veas que si nos acordamos de nuestros amigos, cuando estemos establecidos en algun lugar te invitaré a contrapuntear. Un abrazo fuerte.
Rihanna
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