Juego

Tras la gran inundación desbocada
me la encuentro febril y agitada,
plena, generosa, culta y refinada,
buscando en las palabras arcanos.

Y entra en mi vida como un arpón,
rasgándola para mil secretos arrancar,
sin importarle la muerte ni el dolor,
sólo la plebeya y aquilina pasión.

Dama tan próxima y lejana,
la que requerir mi verso demanda.
Pues bien, aquí te lo ofrezco,
desnudo y terso, loco de aflicción.

Volar quisiera para amarte sin demora
mas... ¡hay tanto que hablar aún!
Me susurras que no me conoces,
como si conocerme supusiera un gran alivio.

Pero me entrego todo, ¿me oyes?
te doy mi alma, y mis palabras vanas,
y mi verbo insulso, y mis raíces secas...
por una sola lágrima de tu sentir.

Esa es mi bella dama encarnada
en una gota divina de lluvia fina.
Derrotada mi arrogancia, tuyo soy,
sin tu presencia y tu fluir ¡nada!

(Publicado en Grupo Buho y dedicado a Lily)