Ensayo de monólogo

Estoy harta, harta de todo, hasta los mismísimos ovarios. Estoy harta de tanta hipocresía disfrazada de corrección, de decir a todo que sí cuando lo que quiero decir es NO. Estoy harta de que me pongas esa cara de cordero degollado cuando sé, lo sé... tan cierto como veo esta tinta negra, que te estás tirando a otras, chulo de mierda... Federico... lo peor es que no veo salida, bueno... sí, darle a la ginebra hasta que reviente, me da todo igual, sé que nadie me va a querer nunca, tal vez no le importe un carajo a nadie, ni a mi madre... bueno bueno, tal vez no... seguro que noooo... los que me han querido al final eran unos egoístas de mucho cuidado, jajaja... y luego te hablan de amor, qué sabrán ellos.... y ellas peor, haciéndose las santas, cuando son tan putas como yo... sí, no me da corte confesarlo. Soy una putaaaaaaa, ¿y qué, acaso sois mejores que yo? Que os den por donde amargan los pepinos... sólo quería escribir una canción de amor... pero estoy loca, aggggggr... yo sólo quería un poco de amor y compresión... ¿es tanto pedir?... pero ya no me quiero callar más, al fin y al cabo esto no lo va a leer nadie y puedo desahogarme a gusto,... bien, ya he llorado bastante, ya está bien... ahora me voy a poner guapa y voy a quererme un poquito, sólo un poquito... que sufran ellos, voy a hacerles morder el polvo, o al menos que el polvo les salga caro, carísimo.... voy a fingir que les amo, como hacen ellos, ni más ni menos, y cuando quieran otro quiqui me van a encontrar con otro, pa que sufran y sepan qué es sufrir... y luego están las amigas, qué asco, te están contando lo buenas que son y lo que sufren y luego se están tirando a tu hombre, puaffffffff... voy a vomitar... ya estoy aquí de nuevo dándole a la pluma, como si esto me sirviera de algo, un consuelo quizás.... no va más allá, los hay tarugos que no cesan de enviarme correos diciéndome que escribo tan bien, tan espontánea... como si no los conociera, sólo quieren ligarme y llevarme a la cama, y luego dejarte porque se han cansado, o porque han encontrado otra carne más fresca, o más sabrosa... o porque no se la chupas así o asá, los hay guarros sin ningún respeto que ni siquiera se lavan, y tampoco les importa si tú no te has lavado, meten la cabeza como cochinos y a chupar, y no les puedes decir nada porque te salen agresivos mientras están así encoñados, te hacen cerrar la boca... a alguno ya se le ha ido la mano conmigo, luego me ven llorar y me piden perdón... qué jodida estoy, ¡dios! me dan ganas de hacer una locura, pero no les voy a dar ese gustazo, que se jodan ellos... sé que les gustaría enterrarme, pero lo que voy a hacer es ponerme bonita esta noche y salir a la calle, me van a querer todos, por lo menos unos cuantos, pero me lo van a pagar, en moneda local o internacional, me da igual... ¡Oh, qué locura! No sé qué coño he hecho... qué sueño me está entrando... Cuando entre Federico, ese que me enamoró y que luego que me dejó como a un mueble viejo, va a saber... ya lo creo que va a saber... es mi venganza, así lo quiero, Federico, porquer ni chulo de putas sabes ser, y te vas a encontrar con un lindo y dulce cadáver en tus manos, jajaja... a lo mejor así te vuelves persona... O no, ya me da igual todo... ¡qué dulce eres corazón!... ahora me acuerdo de Serpico, un tontolaba que conocí por internet, cuando me daba por escribir cosas como estas... el pobre se creía algo, pero era como los demás, tan ególatra como todos... me voy... me estoy yendo, qué agradable sensación, debía haberme tomado el tubo entero... no quiero morir, Federico, quiero que me lleves al hospital y que me ames, al menos mientras estoy allí, con los sueros y todo eso... Federico, amor mío, ¿por qué no vienes ya?.... zzz... te estás retrasando... zzz... prome tiste.... a las ocho... zzz... y ya son cerca de la nueveeeeee... zzz.... zzz.... zzz... qué sueño... zzzzzzz

(Publicado asimismo en Grupo Buho)