Ella me va a hacer morir de amor. Tal vez lo merezca, por estúpido. Siempre lo fui, y no aprendo. Les das todo, y no se conforman... quieren más y más, hasta que explotas. Soy un hombre maltratado por la vida, pero me conformo... soy un buda occidental, un macaco del imperio de la nada, un ser superficial, la mente de un fantasma, el ocaso del olvido.
Sin embargo, escribir mi mal me reconforta. Parece recogerse, e irse por donde ha venido. ¡Ciao, bambino! Mándame una postal, desde el infierno del destino. Me rio, pero por dentro soy un cauce seco, ni una lágrima más brota de mi alma en pena. Lo doy por concluido, es mi sino.
Morir de amor... ¡qué muerte más bella! Inocente soy del todo, pero acepto el veredicto. Moriré por ti, mi dulce amor, me transformaré en partícula, que inhalarás dormida, y envenenaré tu sueño, y me sentirás por dentro, como yo te sentí por fuera, aquel día, en Granada, mientras te desvestías...
(Publicado también en Grupo Buho)
Morir de amor
miércoles 28 de mayo de 2008
Ceniza y fuego
Vienes a mí como una gacela asustada, en las noches silenciosas y tenues, como una variación gozosa de la sutil luna, y me dices palabras de amor tan sinceras que todo mi cuerpo tiembla, y se agita, y se estremece en la oscura noche, dejando en el aire denso un pálpito de destino incierto.
Entonces, sólo entonces... ebrio de amor me siento, sin más orden ni sino que tu dulce palabra susurrada, que lentamente provoca en mí la más completa abrasión, ¡me quemo en tu seno!
Ceniza ya soy, pero también el ave que resurgirá en pleno vuelo, con ardor y fuego, con pasión incontenida, sólo para poder expresar la luz de tu esencia, de tu presencia y existencia vivas, como un arco iris tras el infinito cielo.
(Publicado también en Grupo Buho)
martes 20 de mayo de 2008
Carta de un enamorado
Te escribo a ti, querida niña fugitiva. No temas, no aspiro a tu cuerpo, ni siquiera a tu presencia. Pero deja al menos que te diga que te quiero. Que amo tu sentir y tu querencia, que adoro lo paciente y amorosa que es tu esencia.
Lo digo porque sí, porque así lo siento, y no me importan las normas ni las fútiles ciencias de las poéticas artes. Me las paso por el forro de mi propia existencia, que es sólo para ti y para ninguna otra, amor destilado en noches agónicas de ausencia, amor presentido en tu inocencia, amor roto y vuelto a coser con delicada prestancia, y cuidado, y quietud, y magnificencia.
Este breve poema, más bien carta, sólo quería recordarte, y saludarte en la aquiescencia de tu mirada, en la fugacidad de la esperanza vana. Te amo porque sí, porque eres mía, y porque yo soy tuyo, para siempre, sin rejas ni silencios.
Te amo con pasión y con locura, y me doy entero, como una extensión de mi piel hasta tu piel, como una confusión y yuxtaposición de símbolos de amor correspondidos.
Heme aquí, desnudo y fiero... pero siempre a tu lado, como un cordero. Tierno y sincero... hombre al fin, odiosamente inútil, pero ciego de amor y celo, y vencido en tu seno... dulce y amoroso seno.
(Publicado también en Grupo Buho)
viernes 2 de mayo de 2008
Propensión
De todas las cosas que el mundo me ha dado, amo una como la más querida y preciosa. Siento curiosidad como otros respiran o golpean su sien con las venas. Al son de cada latido, el descubrimiento de un secreto, de un enigma escondido.
Con cada mirada plena, la aparición de un sentido. Y con cada pensamiento, un deseo, un incendio, un rapto: encontrarte quiero, y encontrarme en ti... si puedo.
Cada vez que levanto la vista al cielo, cientos de nubes me impiden verlo. Pero mi mirada es más profunda, y descubro las lejanas estrellas en cada signo.
Cuando miro atento al microscopio de la vida, germina el trigo o una camada nueva tiene la loba. Es un movimiento continuo y fecundo.
Así soy yo: curioso impenitente. Pero lo morboso está en que no lo hago a propósito. Me sale sin quererlo, como una expresión de júbilo. Mi alegría es un torrente, que discurre precipitado y fluyente.
¿Mi secreto? Un arcano encendido... y perpetuo.
(Publicado también en Grupo Buho)
jueves 1 de mayo de 2008
Querer
Quiero ser lágrima en tu ojo,
y bañarte entera.
Quiero ser crema en tu piel,
y penetrarte toda.
Quiero ser cabello en tu cabeza,
y ondear al viento.
Quiero ser uña en tu pie,
y crecerte dentro.
Quiero ser ombligo en tu vientre,
y observar atento.
Quiero ser pezón en tu pecho,
y abrirme afuera
como una flor en primavera.
(Publicado también en Grupo Buho)
Verdad y mentira
Brotó en mí un sentimiento.
Lo dejé crecer y crecer.
Se convirtió en una pasión.
De pasión pasó a exaltación.
Brincó de nuevo, y volvióse locura.
Ahora soy como un niño.
Y no miento !
(Publicado también en Grupo Buho)
Apunte
Entré en tu habitación por la ventana. Estabas dormida y preciosa. Me desvestí y me metí entre aquellas sabanas sedosas. Te diste la vuelta. Me abracé a tu suave desnudez y me sentí abrigado.
Moviste el cuello, entreabriste los labios y te los humedecistes con la lengua. Ronroneaste. Me acerqué un poco más y echaste el hermoso trasero hacia atrás. Me entregaste tu abismo. Me deslicé dentro de ti y te estremeciste. Me dormí de puro placer, y no te solté hasta el amanecer.
Luego, desaparecí. Te despertaste, respiraste muy hondo, te levantaste, te miraste al espejo y te viste más joven. Desde el otro lado del espejo sonreí. Me devolviste la sonrisa. Después fuiste a la Biblioteca Nacional y buscaste libros sobre mí. Me metí en tu mente y te ayudé. Estabas fascinada cuando me viste en un grabado, pero en ese momento me cortaron la comunicación desde el mismísimo infierno.
Caí al suelo, desmayada. Me trajeron a este hospital y aún no sé por qué estoy aquí. Espero que el doctor me diga algo. Estoy confusa y no recuerdo nada, ni siquiera cómo me llamo o dónde vivo.
(Publicado también en Grupo Buho)



