Tras la gran inundación desbocada
me la encuentro febril y agitada,
plena, generosa, culta y refinada,
buscando en las palabras arcanos.
Y entra en mi vida como un arpón,
rasgándola para mil secretos arrancar,
sin importarle la muerte ni el dolor,
sólo la plebeya y aquilina pasión.
Dama tan próxima y lejana,
la que requerir mi verso demanda.
Pues bien, aquí te lo ofrezco,
desnudo y terso, loco de aflicción.
Volar quisiera para amarte sin demora
mas... ¡hay tanto que hablar aún!
Me susurras que no me conoces,
como si conocerme supusiera un gran alivio.
Pero me entrego todo, ¿me oyes?
te doy mi alma, y mis palabras vanas,
y mi verbo insulso, y mis raíces secas...
por una sola lágrima de tu sentir.
Esa es mi bella dama encarnada
en una gota divina de lluvia fina.
Derrotada mi arrogancia, tuyo soy,
sin tu presencia y tu fluir ¡nada!
(Publicado en Grupo Buho y dedicado a Lily)
Juego
viernes 27 de junio de 2008
Falso ensayo
Soledad, frío, desespero... me voy derecho a la estación del tren. Será sólo un momento, después la eternidad vacía pero infinita. Mi propósito es firme y determinado, resoluto. Es ya de noche, y la noche acoge bien a los suicidas. Llego al vestíbulo y veo un tren parado. Miro los horarios y me doy cuenta que es el último del día. Ando muy rápido para ponerme delante de él, pero se pone en marcha, acelero el paso, corro... y por un instante me veo haciendo el ridículo frente a una máquina y me freno. Mi dignidad ha impedido lo peor. Mi dignidad siempre se impone, en los momentos más inoportunos.
Me recompongo, me siento en un banco, mis labios comienzan a dibujar una maliciosa sonrisa que se va profundizando a medida que pasa el tiempo. De pronto me siento feliz y no comprendo nada. Me olvido de todo y me quedo dormido. El frío me despierta y corro de nuevo, pero esta vez hacia la vida, corro y corro hasta que el golpeteo de la sangre en mis sienes me recuerda una y otra vez que estoy vivo. Llego a casa y me meto entre las sábanas. Abrazo a mi mujer que duerme plácidamente. Deslizo la mano sobre su cadera, ronronea un poco y me siento transportado de nuevo a la nívea galería que se ilumina bruscamente con los colores de la vida.
(Publicado también en Grupo Buho)
miércoles 18 de junio de 2008
Uno más
Soy del montón... y me gusta,
no quiero ser masa ni elite,
más bien un tipo medio,
idiota lo justo,
cretino las más de las veces,
impertinente y acuoso,
hacedor de poemas de nada.
Quisiera montar a las hembras
como si nada...
pero no se dejan por nada.
Quisiera ser pasto de infierno,
maldad encarnada,
anticristo feroz,
pero me quedo en la nada,
sabiéndome tuyo ¡por nada!
Y al final me detengo...
curioso y risueño,
en la alborada dorada.
(Publicado también en Grupo Buho)
Saciado
Mi vida era una melodía suave y amable que tú has transformado en una ciega sinfonía de amor vencido. ¿Cómo no entregarme? ¿Cómo huir de la alegre compañía? ¿Cómo no ser sensible a la dulzura y a tu mirada plena? ¿Cómo no quererte, y amarte, y desearte?
Eres para mí como un tormento, como un azote del viento, como una mar agitada... y tiemblo, y me estremezco cuando me acunas con tu canto de sirena, y de nada me valen las cuerdas que me prestó Ulises, y mi barco se hunde, con todo mi amor dentro. ¡Y grito! Pero nadie me oye, tan sólo la brisa susurra en secreto mi destino incierto.
(Publicado también en Grupo Buho)
sábado 14 de junio de 2008



